LA ESCRITURA DE LOS MAYA

LA ESCRITURA DE LOS MAYA ES UNA REPRESENTACIÓN GRÁFICA DE UNA LENGUA MAYA: ¿DE CUÁL DE LAS CUARENTENA DE LENGUAS MAYA?


Autoria del gráfico: J.S.S.

Ayer estuve reunido, via zoom, con un gratísimo hermano y amigo, quien habita en el área maya del sur de México. Parte de nuestra conversación giró en torno a la situación actual de las "lenguas nativas de las Américas", sobre todo su nivel de decadencia y degradación derivados no sólamente de la sostenida injerencia de las lenguas europeas modernas sino además de la pérdida de su carácter sacral. Este buen amigo me ilustró con ejemplos de una de las lenguas maya de su zona de residencia: así, una palabra maya local que hace siglos, durante la invasión y colonización hispana, designaba a una "mujer sabia y prudente" hoy en día esa misma palabra sirve para señalar a una "mujer superflua y ocupada en vanidades".

Esto nos llevó a hablar sobre las lenguas sagradas a las que no hay que confundir ni con las lenguas litúrgicas (latín culto, griego antiguo, lituano, etc.), ni con las lenguas vulgares (español, portugués, inglés, francés, etc.). El grado de degeneración de las lenguas modernas es tal que arrastran a las lenguas sagradas sea hasta hacerlas desaparecer sea a alterarlas para justificar que las lenguas europeas modernas son su "evolución lingüística" (lo que con toda certeza es una falsedad). 

Puse ejemplos que conozco bastante bien: del sánscrito, lengua sagrada de la tradición hindú. Del protoquechua, cuyo foco de irradiación originaria podría encontrarse en la actual área de Caral (según Alfredo Torero en su "El quechua y la historia social andina", 1974); igualmente del hebreo post-babilónico  (donde en 70 años se perdió la lengua hebrea); del  árabe sacral ismaeliano y el post-isnaeliano de la revelación coránica. 

Por falta de tiempo no me extendí sobre otras lenguas amerindias (lakota, aymara, mapudungun, ashaninka, etc.), las misnas que por obligada  "convivencia lingüística" con las lengua europeas modernas y ante su agresiva presencia, estan convirtiéndose en piezas de antropología lingüística, en un sentimiento folclórico y en parte de un paquete de turismo étnico.

Antes de concluir éste introito conviene precisar que las lenguas sagradas rienen un fundamento simbólico y son vehículos de orden tradicional para la comunicación con los estados superiores del ser. Ellas no son herramientas de comunicación social son de uso exclusivo de una élite (por ejemplo, el registrado "idioma secreto" que sólo hablaba la élite inca) y en consecuencia son de uso social restringido. Las lenguas sagradas en sus morfemas, fonemas y sintemas preservan conocimientos metafísicos y símbolos universales de una "lengua primordial". Así pues, ellas funcionan como soportes de la intelectualidad superior, conectando al ser humano con "lo invisible" a través de analogías y correspondencias. 

Retornando al tema que evoca el título de este breve artículo,  resulta que actualmente lo que llamamos "lengua maya" se compone en realidad de treinta (30) lenguas reconocidas (ver imagen). Se estima que en el momento de la rrupción hispana (siglo XVI) en la zona maya mesomericana existían al menos cuarentaidos (42) lenguas mayas.

Una pregunta crucial: ¿cuál de las cuarentaidos lenguas maya sirvió a los Maya de hace diez siglos como base fonética y semántica para representar de manera gráfica su escritura? 

Otra cuestión que se deriva de la anterior: los especialistas occidentales que propusieron equivalencias entre las representaciones glíficas del sistema de escritura maya y las lenguas modernas (ruso, inglés, español, alemán), pregunto: ¿cuál de las treinta lenguas mayas reconocidas les sirvieron de base para hacer dichas equivalencias? ¿Es que tomaron en cuenta los cambios de sentido ocurridos en el uso de la misma palabra (como el ejemplo señalado al inicio) en los últimos cinco siglos?

Es probable que en dicha área mesoamericana haya existido una lengua primordial sagrada de origen supra-humano, a la que podríamos llamar proto-maya. Esta, al degenerarse debido al inexorable avance cíclico se habría degenerado y degradado en las cuarentaidos variantes dialectales que encontraron los españoles en los siglos XVI  y XVII. 

Este hecho ha igualmente ocurrido en otras áreas geoculturales del planeta: así, de la lengua proto-indoaria se originaron las lenguas indoeuropeas e indo-iranianas. Igualmente de la lengua protoquechua, cuyo foco primordial, según Torero (id. cit.), sería la zona nor-andino-costera del actual Perú, la que al adaptarse a nuevas circunstancias geográficas aparecieron las variantes regionales que existen hasta la fecha. Parecería asimismo que algunas palabras del Runasimi, Mapudungun, Aymara y Lakota han variado su sentido y significado. Es decir han dejado parte de su uso como lenguas sagradas por su uso comunicacional profano. 

Javier Solís Salcedo (B.A., M.A., Ph.D.)
Cie-Quich (Presidente) de la Nación Muchik.