Gobierno de las calles y gobierno de un Estado dirigido por las “logias” de terratenientes


Foto: Muruchi Poma G.(Rumi). La pintura está en un mural del distrito minero de Siglo XX. Qhichwa rimaynincheq, ñawpaqman richun (Quechua es nuestro idioma, de antes como de ahora debe ir adelante.)

“Gobierno de las calles” y gobierno de un Estado dirigido por las “logias” de terratenientes

Dos Bolivias: desencuentro y pugna histórica irresuelta

Simón Yampara Huarachi
simonyampara@gmail.com

El mundo que vemos, el mundo que palpamos, es real pero no abarca toda la realidad. Esta construido de realidades invisibles que lo rodean por todos los lados. Este mundo visible esta contenido en un mundo invisible. El mundo con que el hombre experimenta el mundo depende de la calidad de su conciencia. (Eduardo Azcuy)

La ‘memoria del tiempo de los hombres’ es alimentada por la historia. Nadie puede hacer tabla rasa del pasado; vivimos de herencias ya sean materiales o inmateriales. (Oliver Dollfus)

La comprensión basada en la observación exterior e interior de nosotros mismos, es la mayor ciencia que podemos desarrollar; la verdad en su esencia es inalterable; todo lo existente permite al ser humano ir hacia la naturaleza de su interior, y dentro de si mismo: ir hacia el origen del ser, alcanzable en el equilibrio dentro del movimiento; el equilibrio de las partes lleva a la unidad para alcanzar la armonía con el todo. (Mario E. Osorio Olazábal)

Bolivia es un país, mediterráneo que ha cumplido 200 años de vida republicana (2025), desde la invasión colonial (1532) y la constitución del Estado republicano (1825) está en permanente desencuentro y pugna histórica irresuelta; entre los pueblos originarios milenarios (indígenas) y la gente heredera colonial -centenarista- organizada en “logias” de latifundistas terratenientes (concentrado en el oriente boliviano: Santa Cruz) que, actúan desde el Estado, los sistemas de políticos de la derecha e izquierda, encaminando la continuidad al poder-saber colonial de imitación europeizante y de sacar provecho/beneficio para sus castas sociales coloniales.

La superficie territorial es de 1.098.581 km2, de los cuales se estima que 7,7 millones de has., son cultivables[1] con una población de 11.365.333 habitantes (INE 2024), donde de 66,2 % de 2001, aparece reducido a 38,7 % mayores de 15 años de pueblos originarios (indígenas)[2] sin argumento ni explicación adecuada. La proporción del uso de la tierra es realmente abismal con 88 % por empresarios de agronegocios y 12 % por los pueblos originarios[3]

Esta asimetría e inequidad del usufructo de la tierra es un dato fehaciente y producto de la expropiación y apropiación de territorios y bienes de la vida (recursos naturales). Desde la colonia y los 200 años de vida republicana, la imposición de la constitución del Estado Boliviano y sus disposiciones jurídico legales, que dan continuidad al poder-saber colonial capitalista y encubrimiento con desconocimiento de sistemas, estructuras de gestión y usufructo de tierras-territorio según la cosmo-convivencia costeño-andino-amazónico (Inter ecológica territorial), así como su paradigma de sistemas de vida del Suman Qama Qamaña (Suqqa) de los pueblos originarios.

Aquí reflexivamente dos expresiones de lideres aymaras, cabeza de la CSUTCB y en ejercicio ejecutivo ambos han configurado la lucha contemporánea de los pueblos originarios: Genaro Flores Santos fundador de la CSUTCB (1979) y las Bartolinas (1980), además de ser generador del bloqueo de caminos de 1979 donde frente al cerco de los medios de comunicación y la exigencia de solidaridad con los peregrinos de Copacabana expreso: “… como es que uds no pueden aguantar cuatro días y medio de bloqueo y hambre… y como nosotros -los pueblos originarios- estamos aguantando cuatro siglos y medio de bloqueo de nuestro sistema de vida, de usurpación de tierras y recursos naturales, de marginación, hambre y miseria …”.

A su turno Felipe Quispe -El Mallku- (2003), en función ejecutiva de la CSUTCB en la rebelión de los pueblos originarios expreso que estamos frente: a “dos Bolivia: Bolivia profunda de los indios y Bolivia de los q’aras invasores”, Bolivia profunda de los indios esta sublevada frente a Bolivia de los Q’aras, que en la cotidianidad es común escuchar la doble configuración identitaria de Chuqi Yapu Marka y Nuestra señora de La Paz o Qullasuyu y Bolivia. Eso nos lleva a la expresión del doble horizonte civilizatorio: Cusco y Castilla, si bien desde la invasión colonial y sus herederos han encubierto, pero la realidad y la lucha de sus pueblos destapa y quiere ejercer sus derechos como herederos de la civilización de Cusco y Tiwanaku. Eso está, en un permanentemente desencuentro histórico no encarado, menos resuelto.

Ahora, por razones de espacio aquí solo hacemos referencia a datos históricos como la ley de exvinculación de 1874, la rebelión de Pablo Zarate Willka de 1899, la lucha de caciques apoderados de las tierras (1920-30), el primer congreso indígena de 1945, la reforma agraria de 1953, la ley de participación popular 1995 y la ley INRA de 1996 y ahora el atrevimiento de la ley 1720 (2026) de Branko Marinkovic, que esta visión impositiva de las logias  de traficantes de tierras y democracia, ponen al Estado a su servicio y accionar

Vamos, repasando en resumen sucinto de las partes:

1.- La Ley de Exvinculación de Tierras 1874 de Tomas Frias

Los fines y propósitos de la ley de exvinculación de tierras de Tomas Frias, tuvo como finalidad principal transformar la estructura de propiedad comunitaria – de los ayllus-marka- indígena en propiedad privada individual. Esta legislación de corte liberal buscaba eliminar la figura del ayllu y la propiedad comunitaria, permitiendo a los comunarios disponer de sus tierras con total libertad al mercado de tierras promoviendo la propiedad privada individual.

2.- La rebelión de Pablo Zarate Willka de 1899.

La rebelión de Pablo Zárate Willka (1899) fue un levantamiento aymara en el contexto de la Guerra Federal boliviana, motivado por el despojo de tierras comunales (Ley de Exvinculación de 1874), abusos de la oligarquía y el deseo de autonomía política. Sus propósitos incluyeron la defensa de la tierra, la lucha contra la servidumbre y la construcción de un nuevo país que reconociera a las naciones originarias.

Aunque la rebelión ayudó a la victoria liberal de Pando, Zárate Willka fue posteriormente traicionado y ejecutado por el nuevo gobierno en 1905, convirtiéndose en un símbolo eterno de resistencia

3.- La lucha de los en defensa de la tierras

Tuvo su auge a principios del siglo XX (principalmente entre 1900 y 1930), fue una resistencia de los pueblos originarios (indígenas) organizada contra la usurpación de tierras comunitarias (ayllus) por parte de hacendados liberales y el Estado boliviano. Estos líderes utilizaron la vía legal, basándose en los títulos coloniales de propiedad que demostraban que sus tierras habían sido compradas a la Corona española, defendiendo la propiedad comunitaria frente a la privatización.

Este movimiento fue una red articulada principalmente en el altiplano paceño (La Paz, Oruro, Potosí). Santos Marka T'ula (aprox. 1879-1939): Fue el líder más notorio. Nombrado apoderado en 1914, recorrió ayllus y viajó a Sucre para defender los títulos coloniales de las comunidades de La Paz (especialmente de Qallapa) ante el Estado; Eduardo Leandro Nina Quispe, Líder aimara que fundó la "Sociedad República del Qullasuyu" y promovió escuelas indígenas. Luchó por la recuperación de tierras a través de la vía legal y la escritura; Faustino Llanki: apoderado que trabajó de cerca con Marka T'ula en la defensa legal de los territorios comunales; Rufino Willka: Parte del grupo de líderes de la resistencia andina en la primera mitad del siglo XX; Feliciano Kunturi: Sumado a la resistencia de los caciques apoderados para articular la defensa de los ayllus y otros que la historia no registra.

4.- Congreso Indígena de 1945

El Primer Congreso Indígena de 1945, convocado por el presidente boliviano Gualberto Villarroel, fue un hito histórico celebrado en La Paz que buscó transformar la relación entre el Estado, los terratenientes y la población indígena. Sus fines y propósitos fundamentales se centraron en la justicia social, la eliminación de la servidumbre y el reconocimiento de derechos ciudadanos. Este congreso, que reunió a representantes de distintos pueblos originarios (grupos étnicos) de Bolivia, consolidó demandas históricas y preparó el terreno para reformas estructurales posteriores.

5.- Reforma Agraria de 1953

La Reforma Agraria de 1953 en Bolivia, firmada el 2 de agosto en Ucureña, buscó eliminar el latifundio y la servidumbre indígena (pongueaje), redistribuyendo tierras a los campesinos bajo el lema "la tierra es de quien la trabaja", “no al dueño originario” (V. Paz Estenssoro, discursos parlamentarios). Logró abolir el sistema de hacienda tradicional en el altiplano y valles, pero fomentó el capitalismo rural y la dispersión de la propiedad con reserva territorial en el oriente.

6.- Ley de Participación popular y descentralización administrativa

La Ley de Participación Popular 1551 (1994) y la descentralización administrativa en Bolivia buscaron democratizar el Estado, mejorar la calidad de vida y redistribuir recursos mediante el fortalecimiento municipal e inclusión de comunidades indígenas, campesinas y urbanas. Sus fines principales incluyen el control social, la equidad territorial y la transferencia de competencias.

En sus Propósitos Principales (Ley 1551): Inclusión Social y Política: bajo la identidad de organizaciones territoriales de base (OTBs); Fortalecimiento Municipal: creación de municipios de corte urbano en el área de pueblos originarios, con tutela de la burocracia administrativa; la aparente Justa Distribución de Recursos financieros; Democracia Participativa y Control Social; Mejorar la Calidad de Vida. Entre los Fines de la Descentralización Administrativa: esta la idea de Desconcentración del Poder; Eficiencia en la Inversión; Reconocimiento de la Diversidad.

7.- Ley del Instituto de Reforma Agraria INRA de 1996

La Ley Nº 1715 del Servicio Nacional de Reforma Agraria, promulgada el 18 de octubre de 1996 en Bolivia (conocida comúnmente como Ley INRA), fue creada para reestructurar el régimen de tierras en el país tras la reforma de 1953. Sus fines y propósitos principales se centraron en la seguridad jurídica, la regularización de la propiedad y la administración eficiente de la tierra. Esta ley buscó equilibrar el reconocimiento de las tierras ancestrales indígenas con la seguridad jurídica para la propiedad privada productiva, aunque fue modificada en 2006 por la Ley N° 3545 de Reconducción Comunitaria de la Reforma Agraria para acelerar estos procesos.

8.- Ley 1720

Promovida e impulsada por el senador Branko Marinkovic y gestionada durante la administración del presidente Rodrigo Paz es la Ley 1720, relacionada con la conversión de tierras.

Propósitos y Fines de la Ley 1720 de Conversión de Tierras

  • Conversión de Pequeña a Mediana Propiedad: Permitir la conversión voluntaria de pequeñas propiedades agrarias tituladas (menos de 500 hectáreas) en medianas propiedades.
  • Acceso a Financiamiento y Créditos: Facilitar que los pequeños productores utilicen sus tierras tituladas como garantía bancaria para acceder a créditos, tecnología y oportunidades de crecimiento.
  • Reactivación Económica: Impulsar el desarrollo productivo y la reactivación económica del sector agropecuario, especialmente en regiones como Santa Cruz, Beni y Pando.

Contexto del Conflicto, duda histórica, marchas y bloqueos de caminos

La norma generó movilizaciones de sectores campesinos e indígenas (marchistas de Pando y Beni), quienes exigieron su abrogación al considerar que:

  • Pone en riesgo la seguridad de la tierra al eliminar la protección constitucional de la pequeña propiedad, facilitando su venta, hipoteca o pérdida.

Beneficia principalmente a la agroindustria, arriesgando la subsistencia de pequeños agricultores. Ahí tenemos la negativa a la demanda de la abrogación de las “logias” de terratenientes latitudinarias cruceñas principalmente.

La gente de los movimientos sociales de los pueblos originarios indígenas relaciona esta ley directamente con la ley de exvinculación de 1874, la lucha de Pablo Zarate Willka (1899) y la lucha de los apoderados (1920-1939) que permitió avanzar a la reforma agraria de 1953 y la ley INRA de 1996.

En medio de este proceso social político y jurídico sobre la tierra y los bienes de la vida (recursos naturales), como el gas en 2003, (la rebelión de los pueblos originarios encabezado por Felipe Quispe), hoy la gasolina alterada “basura”, al lado del accionar de las “logias” de terratenientes (ley 1720), son combustibles del desencuentro entre la administración política del Estado Boliviano, el gobierno de Rodrigo Paz, con los sectores obreros gremiales y los pueblos originarios.

Al ver más al servicio del gobierno de Rodrigo Paz a las logias de terratenientes, la corrupción del negocio de YPFB, piden su “renuncia” y abrogatoria de la ley 1520, bajo la protesta movilizada, con marchas y bloqueo de caminos de acceso a la sede de gobierno, bastante caldea a la fecha de escribir esta opinión.

Esta movilización desde el gobierno es acusada como promovida y financiada por el ex presidente Evo Morales. Eso es en lectura miope de la dicotomía ideológica política de la derecha e izquierda; los pueblos originarios ancestrales (indígenas) no son de derecha ni izquierda, ni son capitalistas, por tanto están luchando por la auto y libre determinación de pueblos en su horizonte civilizatorio cultural cognitivo (hccc) propio, como ha sido Tiwanaku y Cusco y un reconocimiento mutuo que provenimos de hccc diferentes  que debemos hacer un t’inqhu cognitivo para armonizar las preocupaciones de las parcialidades civilizatorias, para expresar el todo y Taypi de los bolivianos en este Pachakuti.

Altu Pata Marka 12/05/2026

[1] No hay datos serios y desagregados por pueblos originarios y los empresarios de agronegocios que requiere trabajar

[2] Hay datos que se viene reduciendo/encubiertos, Boleta censal 1950, 62,9 %, 1976 y 1992 de 63,5 y 59 %, en 2001 de 66,2 % y 2024 solo 38,7 %, no se explica por qué se ha reducido casi en un 50 % la población de los pueblos originarios de 2001 a 2024 en 23 años a 38,7 % de la población boliviana

[3] Según datos de Land Coalition reporta que el 50% de los pequeños propietarios maneja menos del 2% de la tierra