Polar y Solar


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NATURALEZA, FUNCIÓN Y CARACTER "POLAR" Y "SOLAR" DE LAS CULTURAS Y CIVILIZACIONES PREMODERNAS

Javier Solís Salcedo (B.A., M.A., Ph.D.)
Cie-Quich (Presidente) de la Nación Muchik

La Antropología ha remarcado similitudes y diferencias en las culturas y civilizaciones premodernas (en sus expresiones simbólicas, ritualísticas y mitíticas asi como también en sus patrones escultóricos, arquitectónicos y pictóricos, en sus registros calendáricos, en sus modos de jerarquización social, etc.). 

Pese a ello, ha sido pasado por alto lo explícitamente señalado por los registros mitícos, textos sagrados y enseñanza tradicional de las culturas y civilizaciones premodernas asimismo se ha soslayado la tesis formulada hace casi un siglo por René Guénon sobre la naturaleza, función y carácter "polar" y "solar" de las culturas y civilizaciones premodernas.

Algo que esta quedando cada vez más claro es que culturas y civilizaciones no emergen debido al "azar y la necesidad" ni tampoco se originan o proceden debido a contingencias puramente humanas. Al inicio de éstas se encuentra un substrato mitológico. Ellas "obedecen", incluso sin que todos sus habitantes lo sepan, al Querer Universal, expresado en la inexorabilidad de los ciclos cósmicos. Muchos creeran que esto es fatalismo pero sin embargo admiten sin chistar que luego del verano viene inexorablemente el invierno. 

El imperativo cósmico es el que hace que las culturas y civilizaciones presenten su singular naturaleza, función y carácter que las diferencian, a las que se también se agregan sus peculiaridades substantivas (debido al lugar de su emergencia geográfica, al tipo etnico humano y al contexto temporal cíclico).

¿En qué radica la naturaleza, función y carácter "polar" y  "solar" de cualquier complejo cultural y civilizatorio premoderno?
 
Es importante entender que los complejos culturales y civilizatorios representan, en mayor y en menor grado, a dos irradiaciones o emanaciones fundamentales de la Tradición Primordial. Asimismo, ellas testimonian el proceso de degradación, decadencia y degeneración cíclica de la humanidad en su conjunto[1]. 

En tal sentido, el proceso de desarrollo humano no es líneal encaminado desde "lo menos" a "lo más" ("de lo subhumano al hombre moderno", "de lo salvaje a la civilización moderna"), como de manera testaruda enfatiza el pensamiento occidental moderno (desde mediados del siglo XIX hasta la actualidad) [2]. 

Son culturas y civilizaciones polares las que estan más próximas geográficamente al Centro del Mundo (el Polo u Eje del Mundo [llamado Pachatusan en la tradición andina]). Éste Centro o Polo representa la unidad inmutable desde donde todo emana (es la idea de Cusco como Centro del Mundo, de la que la ciudad moderna tiene únicamente el nombre). Asimismo es fácil constatar que las culturas y civilizaciones polares se localizan de manera temporal al inicio de un ciclo o subciclo cósmico. Astronómicamrnte éstas vínculan sus principales operaciones rituales con los Solsticios de verano e invierno. 

Así, no es coincidencia que las principales manifestaciones personales de lo Sagrado (avatares, profetas, etc.) hayan nacido al inicio o durante el Solsticio de invierno. El cual es también el  inicio del Nuevo Año (el cual se opera a medianoche). 

Al contrario de esta dinámica, las culturas y civilizaciones premodernas "solares" son más bien la manifestación de la luz y el orden tradicional en un mundo crepuscular próximo a pereclitar. Es decir, se ubican temporalmente en los últimos dos milenios. Desde el punto de vista astronómico sus expresiones sapiensales y sociales ligan sus principales actividades a los Equinoccios de Primavera y de Otoño. 

Así pues, los Mexica, que es un complejo civilizatotorio solar, celebra su Nuevo Año al inicio del Equinoccio de Primavera (con la salida del Sol), y los Hebreos, celebra su Año Nuevo próximo al Equinoccio de Otoño (con el ocaso del Sol).

Cabe precisar que los Inca y Mexica son "civilizaciones solares", es decir desde el punto de vista tradional son "civilizaciones crepusculares". Ambas proceden de culturas  y civilizaciones polares (los Mexica son una adaptación de la Civilización del  Anahuac y los Inca de la Civilización Andino- amazónica) [3].

Notas de Tanitani 

[1] Creemos que es necesario entender la palabra "degradación" como la otra cara de la medalla de "emanación" de un proceso cíclico. Las plantas nacen o emanan pero son al mismo tiempo degradables biológicamente.

[2] Es una característica del pensamiento evolucionista: ven los fenómenos primero como "primitivos" después como "desarrollados". En ese sentido, hasta hoy se usan en forma despectiva las palabras "salvaje" y "civilizado". 

[3] Entendemos que el término polar puede ser manejado o usado mejor con la palabra "generación" y el de solar con la de "regeneración". La segunda no niega o desprecia la primera sino la ve como su componente inehrente válido y repetible en su proceso ciclico. Pero decir que solo hay el "polar" o generación no es del todo correcto. Al respecto, el autor del artículo nos dió la siguiente explicación convincente: "Se dice que una civilización es polar porque es una emanación directa del Centro del Mundo o Polo. En el caso Inca originalmente fue una emanación del Centro del Mundo o Polo que se encontraba en el Lago Titicaca y su paso a Huanacaure y de allí al Cusco (que significa Centro del Mundo) indica una cierta degradación y decadencia del "mandato polar" y su transformación en civilizaciones solar (hecho que se consolida y expande a partir de mediados del siglo XV (con el Saoa Inca Pachacuteq). La mayor parte de  cusqueños creen que Cusco fue el Centro del Mundo, y que de alguna manera continúa siéndolo. Esto es un error gravísimo."