Los encomenderos de las logias, traficantes políticos de la democracia en Bolivia

Imagen: Guaman Poma Ayala, Los encomendores en la época colonial
Los encomenderos de las logias, traficantes políticos de la democracia en Bolivia
Simón Yampara Huarachi
simonyampara@gmail,com
¿Cómo podemos pensar en la manera de salir de un problema cuando el problema es la manera en que pensamos? (Hamilton, Clive 2012)
Creemos que las raíces de esta crisis radican en las historias que nos hemos contado. Nos proponemos desafiar las historias que sustentan nuestra civilización: el mito del progreso, el mito de la centralidad humana y el mito de nuestra separación de la “naturaleza”. Estos mitos son aún más peligrosos por el hecho de que hemos olvidado que son mitos. (The Dark Mountain Proyect, 2009)
En enero (11/01/2026) escribíamos sobre el accionar de los “nuevos encomenderos plutócratas”, hoy, no solo vemos la extensión del accionar de dichos encomenderos (patrioteros anti patria), sino, vemos y observamos el tráfico político de las “logias/ pandilleros políticos” de la democracia, que amordazan seriamente la democracia, en discurso siguen hablando del mito de “mayor modernización”, “capitalismo para todos”, reordenar la casa y “salir de la tranca del Estado cloaca” que han implementado a lo largo de los 200 años.
En la gestión de 2025, celebramos sin penas ni gloria 200 años de la existencia y vivencia los bolivianos, hoy vemos y observamos que no hemos reflexionado, menos aprendido a convivir -coexistir- en armonía, equidad y reciprocidad entre pueblos plurales y civilizaciones diferenciados. De por medio continua el poder de dominio colonial capitalista expresado en nuevos encomenderos y logias de castas sociales
En palabras de Guaman Poma de Ayala (1615) había expresado: “el mundo al revés” y “dos horizontes civilizatorio culturales”: Cusco-Castilla, que en 2003 salió de boca de Felipe Quispe “Mallku” como la de dos Bolivias, que costó el corte del gobierno liberal-capitalista de Gonzalo Sanches de Lozada. Lo que en Mexico el escritor, antropólogo, etnólogo Guillermo Bonfil Batalla (2019/2024) al escribir el libro: Mexico profundo Una civilización negada constata la coexistencia de dos civilizaciones, la mesoamericana y la occidental, mejor dicho: Mexico Profundo y Mexico imaginario, que no visibilizamos, menos estudiamos ni forjamos este enfoque diferenciado de la coexistencia de civilizaciones.
Al respecto: Berry Wendell nos diría:
El problema […] es que somos terriblemente ignorantes. Los más sabios de nosotros somos ignorantes. […] La adquisición de conocimientos implica siempre la revelación de la ignorancia – casi es la revelación de la ignorancia-. Nuestro conocimiento del mundo nos enseña en primer lugar que el mundo es mucho mayor que nuestro conocimiento de él. (Wendell, en Meadows 2008:86)
La filosofa Mary Midgley, como dando respuesta, nos advierte de que:
el dominio del pensamiento atomizado y reduccionista en la ciencia durante los últimos siglos ha provocado una visión cerrada y provinciana de la Tierra […] solo lo que la ciencia estudia es real, La ciencia no puede estudiar la conciencia. Por tanto: la conciencia no es real. (Midgley: (2005:334) en Lovelock 2007:26)
Coincidentemente James Lovelock nos indica:
Si no cuidamos de la Tierra, ella cuidara de sí misma haciendo que ya no seamos bienvenidos […] Vivimos en una época en que las emociones y los sentimientos cuentan más que la verdad, y existe una enorme ignorancia científica (Lovelock 2007:19,32)
Pues se trata, ni más ni menos, de cambiar nuestra forma de pensar y de apreciar la vida, -la coexistencia de sistemas de vida en la visión del mundo orgánicamente vivo-, para enmendar errores críticos en que se ha incurrido por tener esa visión limitada, fragmentada de la ciencia cartesiana y el ejercicio de la continuidad del poder colonial. Es crisis civilizatoria y climática.
Eso en nuestro criterio, tiene que ver, con la diferenciación de horizontes civilizatorio cultural cognitivo (hccc.), entre pueblos originarios milenarios (colonialmente denominados “indígenas”), cuya visión y preocupación está encubierta desde la invasión colonial, y los pueblos centenarios (herederos coloniales) que dan continuidad a la articulación del saber-poder colonial capitalista, imponiendo, limitando, e instrumentalizando el ejercicio de la democracia mercantilizada, el cultivo de las ideologías políticas dicotómicas de derecha-empresarial liberal (en palabras hegelianas, la tesis) y la izquierda-socialista estatalista (antítesis), ambos (en síntesis). Ambos llevan al enamoramiento del “dios dinero” en lugar de “dios monoteísta”, la expansión del mercado, el saqueo de los bienes de la vida, alimento base, del sistema capitalista.
Por otra, se deja de lado -encubierta- y, en ignorancia generalizada los factores de la vida y la coexistencia de sistemas de vida del mundo de la Tierra, afectando seriamente la salud ambiental climático y la erosión de los ecosistemas de la producción y seguridad alimentaria.
Los encomenderos de las logias, los históricos traficantes de la tierra, de los bienes de la vida, hoy para sostener esa atrocidad trafican con la democracia, hacen caso omiso a la preocupación de la pandemia del “cáncer en la tierra”, con tal de satisfacer la cadena de familias de la casta social colonial capitalista, de beneficio de esas castas y en desmedro usurero despojador de territorios de los pueblos originarios.
El accionar político -dicotómico- de los encomenderos y las logias de pandilleros políticos, descaradamente, manipula e instrumentaliza la acción electoral y las candidaturas, favoreciendo el mandado y orientación de las logias a sus castas sociales coloniales. Ellos tanto ayer como hoy trafican con la tierra-territorio, los bienes de la vida de los pueblos originarios (con disposiciones jurídicas sancionadas por ellos). Para que eso sea sostenible, hoy trafican con la democracia, sin importar que la acción de este hccc occidental capitalista, ha generado y fomentado la pandemia de “cáncer en el mundo de la tierra” provocando la crisis y cambio climático. En ese trajin, hacen eco a lo que Bartumeu Melié-Dominique Temple expresaran: La esencia del ‘descubrimiento’, su misma razón de ser, es el ‘encubrimiento (Melié/Temple 2004). O lo que Enrique Dussel en su libro el encubrimiento del otro (1994) nos dice: el "descubrimiento" de América fue, en realidad, un proceso de ocultamiento y anulación de la alteridad indígena (el "Otro").
Cognitiva-políticamente, 200 años de vida republicana, han ocultado y encubierto, las logias que dan continuidad al poder-saber colonial capitalista; paradójicamente, en este siglo XXI, hay voces y labores de los pensadores decoloniales (Anibal Quijano, Walter Mignolo, Catherine Walsh, Enrique Dussel entre otros) los arrimadores de la ciencia cuántica holística (Fritjof Capra, Hathaway, Mark/Leonardo Boff, James Lovelock, Jörg Elbers …), la visibilizacion de los saberes y la sabiduría de los pueblos originarios (Guaman Poma de Ayala, Joan Santa Cruz Pachakuti, los Ritos y narraciones de Huaruchiri, Gamaliel Churata: el Pez de Oro, entre tantos otros) que destapan ese encubrimiento, hacia la clarificación, la transparencia de la coexistencia de la paridad de hccc de pueblos originarios milenarios y centenarios. Lo que queda es trabajar esa convivencia de doble hccc en condiciones de equidad, simetría y correspondencia reciproca, -en ayni- para hacer T’inqhu = encuentro cognitivo entre civilizaciones, como dos parcialidades de sistemas de vida, que viene de aporte de los saberes, la sabiduría de los pueblos originarios hacia el cohabitad convivencial entre las partes.
Es más, va más allá, a nivel del rayado de la cancha de la dicotomía ideológica política de la derecha - izquierda que por su pertinencia y correspondencia civilizatoria encaminan y fomentan la democracia liberal y el sistema capitalista, como acceso al poder y la administración de los órganos del Estado. Los pueblos originarios “Indígenas” plantean como alternativa a la democracia el “muyu político” (rotación del ejercicio del cargo político) por pertinencia territorial en paridad y diarquía. Se debería encarar el cambio de esa asimetría y preocupación de género, es decir de una competencia de personas individuales sueltas a una de paridad diarquía del tramado de la red de familias que conviven y comparten los bienes del territorio, según su paradigma de vida. Ahí tenemos agenda para debatir la crisis civilizatoria y el cambio climático que azota a la humanidad y sistemas de vida en el mundo de la tierra. Eso es Pa-cha-kuti.
Altu Pata Marka, 23/04/2026