Resultados Brasil

EL REORDENAMIENTO GLOBAL – UN PACHAKUTI DISRUPTIVO

Por Poma-Muruchi, Rumi / 2026-10-26

Estamos viviendo un reordenamiento global que para nosotros es un Pachakuti disruptivo[1], donde lo viejo se rompe y está surgiendo lo nuevo, es el ciclo de vida, de reconstitución de los intereses de los pueblos y, al mismo tiempo, de reordenamiento del sistema anti vida. El triunfo de Lula en Brasil es la victoria de la MULTIPOLARIDAD de los países del bloque BRICS y una derrota fuerte al imperio colonialista y su doctrina "Donroe", Lula dijo “no queremos ser patrio trasero de nadie”. Hermano Lula te decimos gracias. Para los originarios milenarios es un respiro para nuestro camino tortuoso hacia el Musuq Tawantinsuyo. En ese marco tenemos que ubicar los resultados tanto del 1er Foro de los Originarios de Oruro como el pronunciamiento del CIMA en el trópico de Cochabamba, Bolivia. Vemos que no estamos a la altura del reordenamiento mundial, es decir del Pachakuti disruptivo global.

  1. El reordenamiento. Existe  un reordenamiento global de las diferentes fuerzas políticas que están marcando cambios a nivel mundial.
  • Ahí tenemos al imperio colonialista de EE.UU. con el Escudo de las Américas, hasta el momento ha logrado tomar a 17 países del Continente de Abya Yala.
  • El bloque BRICS a la cabeza de Brasil, Rusia, India, China y Sud África con 11 países.
  • El 23 de octubre 2026 se conformó el grupo E4 y R4, cuyos miembros son 4 países de Europa (Alemania, Francia, Reino Unido e Italia) y 4 de Medio Oriente (Turquía, Egipto, Pakistán y Arabia Saudita).
  1. La soberanía. En el Escudo de las Américas el imperio colonialista no respeta en absoluto la soberanía formal o teórica de sus miembros. Sus llamados presidentes han firmado convenios, que en lo esencial contiene los preceptos de la llamada “doctrina Donroe” (que es considerado el corolario a la doctrina Monroe), a las espaldas de sus parlamentos. Se rigen bajo parámetros del colonialismo antiguo. En el caso de Bolivia tuvo presencia directa en el poder ejecutivo e intervienen en su parlamento sobornando a sus masis. Todo lo contrario sucede en las relaciones internacionales de los países del BRICS, la soberanía de los países se respeta en su integridad y sus  miembros están actuando bajo el concepto de multipolaridad: cada país debe reproducirse en forma autónoma pero estar relacionados estrechamente (se parece a nuestro Tawantinsuyu). En los bloques de E4 y R4 hay una especie de Status Quo de soberanía practicada en sus relaciones internacionales, uno que otro ha aceptado el principio de multipolaridad.
  2. Sistema político interno. El imperio colonialista del Escudo de las Américas ha iniciado un proceso de desactivación de la llamada democracia y las Constituciones sobre todo las de sus miembros. Tiene objetivos públicamente declarados en su National Securty Strategy: donde hablan de su “acceso a geografías clave en toda la región” con el fin de asegurarse las materias primas para su industria armamentística. Eso significa apoderarse de las tierras y territorios que aún están en manos de los originarios milenarios.  Y actúa en contubernio con la intervención abierta del Estado sionista de Israel en Abya Yala Sur. En los países del E4 aún defienden sus conceptos históricos de democracia y Constituciones. Prevemos que con la subida al poder político por parte de los partidos de ultraderecha tanto en Alemania y Francia cambiará radicalmente el sistema político interno, expulsarán a migrantes en forma masiva. En los R4 existe una mezcla de Monarquía y democracia. Los países del BRICS muestran una mezcla de sistema democrático y socialista. En el caso de Irán, que también es miembro del bloque multipolar, han recuperado su sistema milenario.

La respuesta de los originarios milenarios

Frente a ese disruptivo Pachakuti ( escrito en la lógica aymara-qichwa) o Pachakuti disruptivo ( escrito en la lógica del castellano) global las declaraciones del 1er Foro de Oruro y los 20 puntos de CIMA se parecen a un bucle ciego.  Con los ojos cerrados reiteran lo aprendido en las últimas décadas, sin ver los cambios disruptivos, donde el viejo sistema no ha muerto ni morirá pero está de caída, y lo nuevo está surgiendo con los residuos de los viejos. Los que quedan del viejo sistema adquirirán más poder económico y político y se pondrán a la cabeza de los cambios excluyendo sobre todo a los indígenas originarios milenarios. Esta vez nos toca a los milenarios tomar la dirigencia del Pachkuti. En el caso de Bolivia los de la clase media occidentalizada tiene que entender que sólo aliándose con nuestros representantes originarios milenarios habrá estabilidad sostenible. Porque somos los únicos que queremos una bloque internacional unido, un MUSUQ TAWANTINSUYU (Sociedad Tetraléctica), que pueda hablar de igual a igual con los bloques internacionales. Caso contrario estamos destinados a desaparecer del planeta.

  1. Soberanía sobre nuestros tierras y territorio.

Desde la invasión europea 1492 nos han quitado nuestras tierras y territorios con métodos brutales y legales. Nuestra defensa con cualquiera de esos métodos ha sido ínfima. Por ejemplo no hemos logrado parar su venta a capitales extranjeros, a sectas religiosas y a migrantes legales que después de comprarlas las vuelven a venderlos con el resultado de que la base de nuestras vidas son eliminadas lentamente. Una cosa es la defensa jurídica que debe ser perfeccionada y especializada con nuestra gente, pero otra es su defensa económica.

Exigimos un 80% de participación. Necesitamos profundizar los métodos de defensas en el campo económico. Ahí está nuestra propuesta que hemos llegar al 1er. Foro de Oruro. Las riquezas mundiales están en pocas manos, hoy necesitan minerales para sus armas  y agua para sus servidores donde funcionan las IA. De manera rotativa, la derecha privatiza y la izquierda nacionaliza las empresas estatales y sus territorios. Al final, la riqueza sigue en manos de familias colonialistas de izquierda y derecha. Además, nuestra Pachamama está siendo envenenada, incluso por originarios con mente colonizada. Por esas razones exigimos un warmintin pachakuti tectónico: Los ayllus exigimos participación del 80% en la propiedad nacional e internacional de los consorcios explotadoras de nuestros minerales. Nuestra parte porcentual será colectiva, indivisible, inembargable y no heredable de manera individual.

  1. La democracia y nuestros derechos

El sistema democrático basado en el individualismo, para los originarios milenarios, no ha significado un avance en cuanto a nuestros espacios de poder en las repúblicas. Mas al contrario. Ese sistema ha minimizado nuestros derechos comunales, corrompido a nuestros representantes y fomentado el caudillismo. Necesitamos dos cambios fundamentales: 1. Ocupar espacios de poder como las fiscalías, la justicia, las instancias electorales y la supervisión del sistema financiero con nuestros representantes elegidos por sus respectivas comunidades y la misma debe ser en forma rotativa. 2. Estrechar relaciones entre los pueblos originarios milenarios de los Andes, Amazonia, Chaco y Patagonia sin negar los Estados Republicanos. Queremos que nuestras hermanas y hermanos se unan con todos sus habitantes queremos complementarnos. No somos de la cultura de guerras y exclusiones. “La patria grande” puede ser sólo el Tawantinsuyu.

  1. Por la obligatoriedad de hablar nuestros idiomas Qichwa, Aymara y otros. La Constitución nos da el derecho a ejercer nuestros idiomas. Hay leyes que nos facultan  usarlos. Pero nadie las acata. Hemos tenido un presidente originario que no habla su idioma materno y que se comunica en un mal castellano. Autoridades del Órgano Electoral Plurinacional son corruptos y las ignoran intencionalmente. El censo de 2024 muestra que cada vez menos hablamos nuestros idiomas. El originario urbanizado se transformó, consciente e inconscientemente, en cómplice de la destrucción de nuestras milenarias raíces. Antes éramos plurilingües; ahora somos monolingües ilusos. Mientras el mundo marcha por multilingüismo, la enfermedad monolingüe se apoderó de los originarios. Estamos perdiendo la riqueza fonética; semántica y cultural de nuestros idiomas.  ¿Qué hacer entonces? El principio procesal jurídico es claro: Si nadie pide nulidad, la norma se consolida. Es decir el no acatar las leyes se ha hecho norma y nadie hace algo contra esa desobediencia. Tiene que haber impuesto simi y multas. Las fiscalías deben estar en nuestras manos.

[1] El lector debe tomar en cuenta que así escrito (Pachakuti disruptivo) está bajo la lógica del castellano, en Qichwa-Aymara escribimos disruptivo Pachakuti: primero el adjetivo después el sustantivo. El sustantivo es la sustancia, el núcleo; en cambio el adjetivo caracteriza al sustantivo. Pachakuti es la sustancia que está determinada por los acontecimientos actuales en forma disruptiva.